Poesía quinqui de David González

El Pésame

El Cejas se ha colgado de mí

y quiere follarme el culo a toda costa.

Pero él solo no va a poder conmigo,

y lo sabe. Entonces lo habla con el Tajas

y con el Bullati. A cambio de su ayuda les dará

una caja de Rophinol a cada uno.

Su plan es éste:

el Tajas y el Bullati me llevan a la sala

de la televisión. Allí me dan una paliza

que me deja hecho polvo,

así cuando luego aparezca el Cejas

no estaré en condiciones de plantarle

cara y podrá darme por el culo

a su entero placer. Ahora bien,

la noche antes

la palma la madre del Tajas

y el Tajas, agobiado, no quiere seguir adelante

con el plan. El Bullati tampoco.

La pregunta es casi obligada:

¿debo darle el pésame al Tajas?

(Los Quinquis, ese mundo a descubrir)

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